Informe de expedición científica: Río San Juan “atacado” por descargas tico-nica

Por: Jasmina Escobar Sandino
Tomado de “El Nuevo Diario” (28 Nov 2010)

Las diferentes organizaciones ambientalistas que recorrieron por varios días el Río San Juan, para constatar la denuncia tica sobre el supuesto daño ecológico en tierras costarricenses, emitieron un informe en el que desmienten la versión de los vecinos del Sur, pero comprueban el impacto ambiental que existe en la cuenca fronteriza.

En la expedición participó el Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua, CIRA-UNAN, Centro Humboldt, Amictlan, Hijos del Río y Fundación del Río.

El estudio confirma que el Río San Juan sufre impactos ambientales causados por el mal uso de los suelos contenidos en el territorio nacional, ya que el Xolotlán y el Gran Lago descargan sedimentos en el río.

“El Río San Juan, además de la carga contaminante que recoge desde la parte nicaragüense, recibe el aporte de sedimentos y contaminantes de los ríos costarricenses que bajan desde la cordillera de Guanacaste, Central y Tilarán”, detallaron los ambientalistas.

Especificaron que los ríos ticos, San Carlos y Sarapiquí, son los que arrastran enormes cantidades de sedimentos, incluso revelaron la existencia de otros estudios que demuestran que el primero arrastra al día 864 toneladas de sedimento, mientras que el segundo arrastra más de 1 mil 200 toneladas de sedimentos diariamente.

“Frente a San Carlos, es fácil subirse al mirador y desde los cañones de la ciudad se puede ver la diferencia entre los colores de las aguas que proceden de Costa Rica, las cuales son totalmente distintas a las que drena el lago Cocibolca. Creo que hay una doble moral en el enfoque de preservación medioambiental de nuestro vecino del Sur. Nosotros lo comprobamos en un recorrido de tres millas abajo sobre la cuenca nicaragüense”, aseguró Antonio Ruíz, director ejecutivo de Fundación del Río.

En los resultados del estudio explican que no encontraron evidencia alguna sobre daños ambientales limitados en el terreno nicaragüense como impacto de la obra de limpieza.

Sin embargo, los encargados de esta investigación esperan que las autoridades gubernamentales del país acaten cada una de las recomendaciones que los expertos sugieren, tales como: un manejo apropiado de combustibles, manejo de residuos de vidrio y plástico, así como también consideran que se debe mejorar el plan de control de emergencias.

Leer en la web “El Nuevo Diario” 

“Ecológicos” ticos despalan en el San Juan

 

Nicaragua conserva bosques húmedos, afirma CIRA-UNAN

Por: Jeniffer Castillo Bermúdez
Tomado del diario LA PRENSA (27 de Nov. 2010)

Una misión ambientalista nicaragüense, integrada por cuatro organizaciones reconocidas a nivel nacional, constató durante una visita en toda la zona del río San Juan que el dragado de parte de Nicaragua no ha ocasionado mayores daños ambientales, contrario a lo que señalan las autoridades de Costa Rica.

Mas bien, los especialistas nicaragüenses destacaron que el dragado está removiendo los sedimentos provenientes de dos ríos del lado sur del San Juan, es decir de la zona costarricense.

Se estima que los ríos costarricenses San Carlos y Sarapiquí aportan al San Juan de Nicaragua más de 1,200 y 800 toneladas de sedimentos por día, respectivamente, según el Estudio de Diagnóstico de la Cuenca del Río San Juan y Lineamientos del Plan de Acción realizado por los gobiernos de la República de Costa Rica a través del Ministerio del Ambiente y Energía (Minae) y de Nicaragua a través del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena).

Este estudio que se realizó en 1997 contó con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Oficina de Desarrollo Sostenible de y Medio Ambiente de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

“Estos sedimentos que han sido arrastrados por el río, depositados como banco de arena y que luego la vegetación transforma en islotes, son los problemas que se tratan de corregir con el dragado (…), cuando se llega con la maquinaria (al río San Juan) se producen cambios que no son otra cosa más que la remoción de sedimentos”, explicó el director del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos (CIRA) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), Salvador Montenegro.

La misión técnica ambiental, de observación del área de dragado en San Juan de Nicaragua, estaba conformada por el CIRA-UNAN, Centro Humboldt, Asociación de Municipios Integrados por la Cuenca y Territorios de la Laguna de Apoyo de Nicaragua (Amictlan) y la Fundación del Río, este último reconocido principalmente en la zona del río San Juan.

Las organizaciones presentarán hoy a la Presidencia de Nicaragua un informe sobre los hallazgos, conclusiones, observaciones y recomendaciones de la situación ambiental en la zona del río San Juan.

“No encontramos daños visibles sobre territorios extranjeros (Costa Rica) en el área del sitio de intervención del proyecto de dragado”, enfatiza el informe de la misión técnica que recorrió la zona entre el 17 y 21 de noviembre.


BOSQUES TICOS DESPALADOS

“Desde las tres millas náuticas agua abajo de El Castillo, donde el margen sur del río comienza a ser frontera, hasta Punta Castilla, final de la misma en tierra firme, observamos a lo largo de la ribera sur del San Juan (en territorio costarricense) la sustitución de la cobertura boscosa principalmente por pastos o monocultivos con fines agroindustriales degradando sustantivamente uno de los ecosistemas de mayor producción biológica del mundo”, cita el informe.

Mientras que “en la ribera nicaragüense, desde la desembocadura del río Bartola (inicio de la zona núcleo de la Reserva de Biosfera Río San Juan Nicaragua) hasta la desembocadura del Río San Juan en el Mar Caribe, se caracteriza por la conservación de la cobertura boscosa original del bosque tropical húmedo y muy húmedo en la superficie estimada de 2,700 kilómetros cuadrados, contribuyendo a la estabilidad ecológica que beneficia a ambos lados de la frontera”.

Víctor Campos, subdirector del Centro Humboldt, recomendó que “debe mejorarse el manejo apropiado de combustibles, de residuos de vidrio y plásticos y mejorar el plan de control y de emergencias ambientales que el dragado pudiera generar”.

La misión técnica visitó la zona del río San Juan para conocer la situación ambiental en la zona de intervención del proyecto de mejoramiento a la navegación en el río San Juan de Nicaragua.

CONVENCIÓN RAMSAR

Nicaragua es una de las naciones reconocidas por el cumplimiento de la Convención de Ramsar, según el director de Asuntos Jurídicos de la Cancillería de la República de Nicaragua, César Vega.

Esta convención, que fue firmada en la ciudad de Ramsar, Irán en 1971, mandata la protección y conservación de los humedales.

En el caso de Nicaragua, de acuerdo con el Marena, los sitios Ramsar están ubicados en los Cayos Miskitos y la franja costera inmediata, lago de Apanás, Asturias, Delta del Estero Real y Llanos de Apacunca, Refugio de Vida Silvestre Los Guatusos, Refugio de Vida Silvestre Río San Juan, Sistema de Humedales de San Miguelito, Sistema de Humedales de la Bahía de Bluefields y el Sistema Lagunar de Tisma.

LA HAYA RECONOCIÓ CUIDO DEL MEDIO AMBIENTE

En la sentencia del 13 de julio de 2009 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, donde reconoce el sumo imperio de Nicaragua sobre el río San Juan, esta entidad señala que el país es un ejemplo en cuanto al cuido y preservación del medio ambiente.

Los sitios Ramsar son humedales de importancia internacional, porque representan verdaderos refugios de conservación para la flora y fauna que habita en ellos y para las poblaciones que viven a su alrededor.

Leer artículo en el diario LA PRENSA (27 de Nov. 2010)